viernes, 16 de abril de 2010

de mis nostalgias inmóviles


Estaba sentada en ese restaurante a las orillas de key biscayne , atrapado en los años 80 y con olor a moho y olvido, cuando te pensé. Sí, pero te pensé sin reconres, pero con nostalgia. De esa que sale desde las tripas, desde el nudo en el pecho. Desde la falta de aire. Desde la lágrima no arrancada.


Te pensé mientras escuchaba Cat Power. Pero no creas que te pienso todo el tiempo. En verdad no entiendo que fue lo que pasó. Aunque ahora que me doy cuenta siempre te pienso cuando escucho Cat Power, a pesar de que lo nuestro era Calamaro y Charly García, y tumbar mangos, y largas conversaciones por esas curvas hacia Choroní, y quedarnos dormidos en el sofá con la botella de vino a medio terminar. Pero no te preocupes, no pensé nada malo, ni cosas indecorosas. En la imagen, aunque no la pueda describir con exactitud, porque la recuerdo vagamente como se recuerdan los sueños, sostenías una copa de vino tinto, mientras con la otra mano, temblorosamente, acariciabas mi cabello. No nos decíamos nada. Yo te sonreía y tú me sonreías con la mirada, mientras yo hundía mi mundo en tu hombro, y deseaba que esta soledad fuese desmemoriada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario